jueves, 8 de marzo de 2018

Lo que pasó en un día como hoy...

Dicen que el pasado siempre vuelve, y aunque es un dicho bastante ambiguo y en ocasiones un poco inquietante, soy de esas personas que piensan que de ninguna manera debemos olvidar aquello que pasó tiempo atrás. No porque crea necesariamente que cualquier tiempo pasado fue mejor, otro dicho bastante usado y manido, sino porque realmente el conocer lo que sucedió antes, puede ayudar bastante a mirar nuestra realidad con otros ojos, y reconocer ciertos errores que sería bueno no volver a cometer. Al menos, quiero pensar que esta es la filosofía correcta.

Hoy se celebra el Día Internacional de la Mujer, una fecha donde se han organizado distintos actos, y que este año celebra su 41 conmemoración, desde que en 1977 la ONU proclamara el 8 de marzo para tal fin. Sin embargo, en la historia, muchos sucesos han tenido lugar un día como hoy, y aunque la gran mayoría seguro que han pasado desapercibidos, otros han sido realmente importantes. Por ejemplo, y siguiendo con este tema, fue un 8 de marzo de 1900 cuando un grupo de mujeres se manifestó frente al Parlamento de  Alemania y dirigió al gobierno una serie de propuestas, pidiendo el acceso a la universidad y el poder presentarse a oposiciones. Y justo el mismo día, se proclamó un incendio en el Théatre Français, durante la Exposición Universal que se celebraba en París, creando gran conmoción puesto que la ciudad estaba llena de visitantes que acudían a ella.

¿No es emocionante saber que cualquier día del calendario significó algo especial en algún momento para las personas que habitaron nuestro planeta en otras épocas? A mí me lo parece, ya llevamos muchos milenios de existencia, y realmente es un período de historia muy extenso, donde hay mucho que contar. Y eso que no existe registro de todo, obviamente, si no la lista de efemérides sería interminable, aunque no soy tan ambicioso y me conformo con conocer sólo unos cuantos de estos sucesos. Me gusta ponerme en el lugar de las gentes que asistieron de primera mano a los acontecimientos, y pensar en las consecuencias de que los hechos hubieran sucedido de otra manera, o simplemente hacerme a la idea de que la historia discurrió de la manera que lo hizo, porque en un momento clave pasó algo, y no otra cosa.

En fin, que un poco de historia de nuestro pasado nunca viene mal, y si es de forma divertida, sin tirar de esos interminables libros escolares que todos acabábamos odiando en algún momento, la cosa se vuelve amena y deseable, ¿no os parece?